Thursday, November 19, 2009

el travesti


Nuestra casa, Avda. Argentina 1235, miércoles a las 13 horas. Abrió la puerta e hizo que nos ignoraba. Lo más duro fue cuando se llevó los juguetes y alguna ropa de Leo.



Anoche fue uno de esos momentos podridos en que un homosexual te desnudó y abusó de ti. La ducha puede terminar con los olores y despegar el bello público, no importa, el flash back sigue quemando. No hay chantaje, porque tu hijo no te vio con el travesti. Un lápiz cosmético es la solución para pintarse la ceja.
¿Arden las hemorroides?
Tienes el estómago podrido y la resaca es un mazo que te da cien golpes en la cabeza. La fiesta terminó y tú lo olvidaste. La batahola terminó y tú, sin darte cuenta te quedaste en la habitación ciega. Los agarrones terminaron y tú, maldita sea, perdiste. Los insultos y la sangre se secaron, y tú estás ahí achicharrado y medio hediondo. Ahora, sueñas con círculos batidos por una gigante licuadora, mientras los preservativos arrugados babosean el suelo. Duraznos, un trozo de pan con mantequilla, pelos, un litro de cerveza, semen, marihuana y pedazos de uñas. La licuadora no deja de batir. Ya hizo cien caldos y tu estómago palpita y revienta, tú cara se deshace en mil pedazos, el cuajo, la gelatina podrida, tu estómago y sueñas en cien caldos más, y cien brebajes más, y estás tirado en unas sábanas extrañas con las cejas depiladas.
Fuiste la presa de un efebo que esperó y esperó su turno, y esta vez, que preparó la sesión poética, con sólo un propósito, acarició con sus manos delgadas y sus uñas largas y aberrantemente pintadas tu animal de caza, y tú por culpa de aquellos brebajes podridos, no sientes nada, ni te acordarás de nada, de nada, absolutamente nada, ni en tus sueños húmedos y copulaciones perversas, en nada, sólo ese momento, ese podrido momento en que te convertiste en una masa carnosa, tierna y acariciable.
Estás botado con el marrueco abierto. La mano intrusa ya exprimió el néctar y tú eres el último, el único que se quedó por más tiempo, hasta el final porque no pudiste parar, en el fondo te acuestas y punto; te acuestas y olvidas todo: tus monótonas responsabilidades, tu hijo y olvidas tu guerrero noctámbulo, para quedarte estático, cuajado en aquellas cuatro paredes con la mano de almíbar metida en tus cosas. Te maldigo, me maldigo.

Sorteo telarañas, botellas de vino y pozas de vómitos, y con el rostro pegajoso te encuentro y escupo una descomunal risa, maléfica risa y mis carcajadas se oyen por allá, y toda la cuadra, la corrida de casas sabe por qué me río, y así silenciosamente me río de ti, de tú estado de bicharraco tumbado y depilado en una risa cruel, de hiena sádica, de niño cortando lombrices, y mi risa perra te despierta.
Y no haces nada, porque estás perdido en la oscuridad de la habitación. Afuera la calle y su estruendo. Y no tengo nada que hacer porque es tu cuerpo, cabrón degenerado.


Tu ex.
¿Ta arde el culo? Maraco culiao

EMPRESARIOS ELOGIAN GESTION (Por Kadima)


el empresariado chileno elogia a bachelety bachelet elogia con modesta dulzura

a su ministro de economía

el ministro de economía elogia a su encargado de prensa

que le besa el culo como en los mejores tiempos

a su vez

el encargado de prensa elogia la manera en que el ministro de defensa elogia

al comandante en jefe de las fuerzas armadas

al mismo tiempo en que el comandante en jefe de las fuerzas armadas

elogia al general director de carabineros por la forma extarordinariamente pacífica en que aplican en la zona de la araucanía su política de guerra interna

en el mismo momento camino por alguna calle de santiago de chile conversando con la claudia acerca de la libertad y la conciencia

Sunday, November 15, 2009

Farándula


Entretantantoentretenimiento

Estás tú

Mi amor

Tú que ni sales ni andas hablando entretantagente.

Entrenosotros:

Vancayénsoselascosas:

Como palabras que no acaban y caricias entrelíneas

mientras tanto Entretantantoentretenimiento

Llega la madrugada

parecida a ti

y a mí Y a todos

los que buscan pasarlo bien

Me acabo de enterar que mis padres

Saben que en África se mueretantagentedehambre

y para no ser maleducado les digo que no sabía.



Saturday, November 14, 2009

Bonzo


En vez de acompañar al achicharrado y moribundo malabarista al hospital, la “rusa” –como le llamábamos por su belleza nórdica- se fue con otro. Ni siquiera movió un músculo por el malabarista que se quemó en medio de la función.
A varios nos molestó su deslealtad
A la semana la reintegramos al grupo y si no fuera porque se enamoró, seguiría con nosotros. Un día nos llegó la noticia que había fallecido en un barrio marginal de Lima. Un diario peruano contaba de manera irónica el suicidio del travesti chileno Bernabé Olmos. Dudamos del suicidio pero no estábamos para buscar culpables. Nunca supimos bien de dónde era, si tenía familia o algo parecido. Aquí vivió alrededor de tres años –de 1993 al 1998- y después viajó a Perú, según dicen, con la misma persona que estaba la noche en que se quemó el malabarista. Allí, entre el olor a carne quemada, tramaron el viaje.

Había que hacerse el sordo con Joselo, el malabarista, de lo contrario seguro que lo agarrabas a patadas o dejabas solo. Bebía a diario. Se drogaba cuando tenía plata.
Decía conocer algo íntimo de Marina, la dueña del circo-bar. Jugaba con esto pues yo era pareja esporádica de Marina. No me gustaba, pero le hacía el favor.
Joselo vivía en la casona que Marina transformó en una suerte de madriguera para extravagantes artistas callejeros y vagos. La residencia generó inmediatas sospechas de los vecinos. Por esto, la policía la allanó. Detuvieron por el cargo de sodomía a un estropeado mendigo y a Toño, un quisquilloso nuco cuya preocupación era comprarle trajecitos dorados a Joselo. A Toño, todo rasguñado y lloroso el pobre, lo liberaron en el cuartel porque el policía, imbécil, no sabía del fin de la ley que castigaba a la sodomía.
Algún encanto tenía el malabarista pues le revolvía las hormonas a los nucos.
Aquella madrugada en una mesa del circo-bar de Marina nos encontramos: Joselo, la “rusa”, un amigo de ésta -estudiante universitario- y yo. Joselo miraba con desprecio al universitario y temí que en sus acostumbrados arranques lo insultara y golpeara.
El universitario siempre mantuvo una actitud distante hacia nosotros. No éramos gueones normales. La “rusa” se preocupaba que no faltaran cervezas. En el momento que Joselo se levantó con dirección al camarín, más bien el baño de servicios, a preparar su último show, noté que la “rusa” tenía su mano sobre el pene del universitario.
Marina me comentó después que la “rusa” no aparecía por la casona y que al parecer Toño se acostaba ahora con Joselo.

¡¡He aquí el desquiciado show de Joselo, el malabarista!!

Como siempre las pelotitas subieron y bajaron.
Su show interesó a una chica que tenía su cara atravesada por varios aretes y vestía de negro. Sin invitación irrumpió en la mesa.
Marina presentó el segundo número del pirómano.
Todas las noches eran similares en ese bar.

¡¡Ahora Joselo, el artista más amado de este bar, nos trae su espectacular rutina de fuego!!

Las cuerdas vocales de Marina estaban algo podridas por el cigarro. Siempre permanecía sentada detrás la barra donde su rostro ojeroso y delgado cohabitaba con el rostro de una envejecida machi mapuche fotografiada para un afiche de cerveza. Había un parecido entre ambas.
Joselo apareció con su torso desnudo y unos pantalones con lentejuelas brillantes que ajustaban su sexo a la perfección.
Sus sobresaltados ojos, una sonrisilla algo nerviosa y aquella protuberancia en el hombro derecho, que mi tacto conoció después de una noche en que mi soledad cedió, me presagiaron que ésta era su última función, su despedida del circo, el adiós definitivo a los químicos que hace rato lo tenían prostituyéndose en las calles. Joselo estaba envejecido y acabado. Sin embargo despertaba una exasperante ternura en aquella chica. No sucedía lo mismo con la “rusa”, que definitivamente lo ignoraba.
Sus pectorales lucían brillantes por el aceite bronceador el que utilizaba para resaltar su pecho lampiño. Su acto más extremo era tragar fuego. Ya una vez había quemado su cabello y parte de su oreja izquierda.

Joselo remojó un trapo en un pocillo con gasolina y se le amarró a su cabeza. Estaba ebrio. Debió ser en remedo de algo que vio en televisión, en algún programa gringo de imbecilidades.
Con el rostro brillante entre aceite, gasolina y sudor hinchó sus mejillas y sopló la llama de una antorcha que ahora tenía en su mano. Pude dar aviso para que Marina detuviera el show. Pero mi adormecimiento pesaba demasiado.
El combustible salpicó y el fuego adoptó la forma de un afilado cuchillo. Marina le entregó otra antorcha. A la chica le digo qué Marina está huevona. La chica me repasó con la mirada como diciéndome que te metes vos viejo conchesumadre y nuevamente enfocó sus ojos en Joselo.
Un foco ahora le inyectó luz a su humanidad. Mandíbula erecta, ojos mirando al cielo y rostro palpitante. Parece una estatua o un santo de yeso. Joselo encendió la antorcha y agregó un salto corto. Levantó su pierna y miró de reojo a la “rusa” mientras con sus dos brazos extendidos dibujó círculos de fuego.
Una caricia de la “rusa” en el rostro del universitario lo desconectó.
El fuego cayó drástico sobre su testa húmeda con parafina y el malabarista se transformó en un fósforo. En unos segundos la llama se esparció por su rostro, cuello y espalda

Una mancha de aceite y el teñido del extintor quedaron en el lugar del acto. A unos metros la chica no paraba de llorar. Yo la consolaba. Tras dejarlo en la ambulancia, Marina vació un spray de lavanda, restregó detergente sobre la mancha en el piso y abrió nuevamente el bar.

Baño Químico


Van quince minutos y Lauri no sale del baño químico. Una mujer le da puñetes a la puerta plástica de la caseta azul incrustada en la tierra caliente en medio del desierto. Aunque no quiera lo hace pues es la primera de la fila -¡ Por favor, conciencia! –grita con la voz ronca de tanto cigarro.
Hay siete personas de la toma de terreno Génesis de Alto Hospicio, esperando su turno. Calculados son 120 segundos para satisfacer las demandas del cuerpo y si Lauri se pasa, además de los insultos, la sacarán a la fuerza del cuartucho olor a plástico quemado.
Con picazón de garganta, y náuseas que aprietan el esófago se desprende de su cuerpo la palomita café para deshacerse en el metálico líquido azul.
No deben molestar las princesitas de la toma, porque al igual que los principitos sólo generan gastos. Desde que nacen significan gastos, reafirma una mujer de pelo amarillo opaco por tanto sol, por tanta tintura de mala calidad.
Cuando Lauri, de 13 años, abre la puerta y pisa tierra su cuerpo esbelto, de gatita famélica se desploma. –Otra vez el water. Esa porquería está volando- rezonga con un cigarro en la mano la que apodan Mejicana.
Pasan cinco minutos y Lauri despierta. Tiene la cara mojada y costrones de barro en su cabeza. Su cuerpo está gris como si hubiera regresado de un mundo en sepia. Se levanta, mira alrededor: todavía hay mujeres en la fila.
Lauri no podrá ir al liceo de Alto Hospicio. Deberá esperar que pase el camión cisterna con agua potable para lavarse; por lo menos, en dos días no podrá ir al liceo.
Lauri soñó en el wáter. Lauri se desconectó del mundo. Lauri se desconectó de su padrastro que la buscaba cuando su madre no estaba en la casa. No le gustaba como la miraba aquel hombre que había conocido hace un par de meses en el "Terminal Agro" de Iquique. Le respondía con monosílabos. Sabía que lo mejor era pasar la mayor cantidad de tiempo posible en la calle, con sus amigas. Lauri tenía claro que esas grotescas manos no buscaban su rostro sutilmente pecoso ni sus manos algo ásperas por la falta de crema y agua.
Lauri no quería conformarse con ese destino, por eso se quedaba más tiempo de lo permitido al interior del baño químico, donde a pesar del tóxico líquido y los insultos de las mujeres se sentía segura, tranquila.

Thursday, November 12, 2009

Antofagasta Plástica (de Nuevanortinidad)

nuevanortinidad




Monday, November 09, 2009

La oficina del diseñador progresista (de la serie oficinas)


En la oficina del diseñador progresista había bastante faramalla como para entretener las pupilas: afiches de una película francesa ambientada en Antofagasta que nunca se estrenó (realmente la estrenó el canal francés del cable) en los cines formales, una pizarra de acrílico de donde había un escrito algo parecido a una tabla de organización, un par de menús de restoranes caros (por los precios) y una colección de postales colorinches de arte expresionista made in Antofagasta. Sobre su monitor Mac -de aquellos de diseño transparentes- había un cenicero atiborrado de puchos apagados y cerca, una tetera eléctrica junto a un tarro de Nescafé.
-Cafecito o cigarro/Cigarro o cafecito (En verano y en invierno, con sol o lluvia).

En las mesas de la oficina del diseñador progresista había desparramados varios CDs pirateados de música de bandas como Rush, Yes y alguno de David Bowie. Otros de trabajo marcados con plumón de punta ancha. No podía faltar el incienso. Tampoco las moscas. Tampoco los restos de comida en el basurero. Tampoco los pitos.

El teléfono

Edward llamó a Pinochet y el efecto dominó concluyó en el último soldado de la izquierda, el más bajo, del batallón. Pagó por culpa del general que insultó al director del diario por hacer un poco de periodismo. El director del diario le dijo que llamaría a su jefe. Este llamó al Presidente. El Presidente llamó al general y éste culpó al soldado. Alguien tenía que pagar.
Mary indignada e histérica llamó a Copano el director del diario. Este le dio mil disculpas. El periodista había hecho periodismo, un poco de investigación. Está claro que de periodismo no viven los diarios.

Friday, November 06, 2009

Abecedario de los Discriminados(as)

A fue discriminado por que su poesía no era políticamente correcta y podía molestar en la Filsa. B fue discriminado por borracho. C fue discriminado por negro aunque era moreno, moreno del interior. D fue discriminada por vivir en las faldas del cerro de la población con ese nombre que pone la piel de gallina. E fue discriminado por estar hace cinco años en Dicom. F fu discriminado por mal afeitado y mal peinado. G fue discriminada por pintarse demasiado la cara y parecer una payasa de esas de los semáforos. H fue discriminada por hablar con la boca abierta cosas de farándula y realitys. I fue discriminado por su aliento a pejerrey con cebolla. J fue discriminado por gay aunque no lo había dicho públicamente. K fue discriminada por lesbiana. M fue discriminado por viejo a pesar de sus 50 años. N fue discriminada por comunista, marxista y sindicalista. L fue discriminada por pinochetista. Ll fue discriminado por vegetariano y seguidor de un santón oriental. O fue discriminado por feo a pesar de su verborrea de telepredicador. P fue discriminado por su apellido mapuche Traillanka. Q fue discriminado por ateo. R fue discriminada por canuta. S fue discriminado por ser hincha del Colo Colo y andar con un tatuaje de la Garra Blanca. T fue discriminada por tener 3 hijos de distintas parejas, uno negro, otro colorín y el último rubio. U fue discriminado por gordo. V fue discriminada por escuchar Reggaetón a todo volumen en su luminoso auto enchulado. W fue discriminado por vestir de poleras negras con grupos de rock como Slayer, Possessed o Morbid Angel. X fue discriminado por su pelo largo negro aunque si hubiera sido rubio no hubiera sido discriminado porque pasaría por gringo. Y fue discriminado por haber estado preso tras tres asaltos aunque diga que está arrepentido. W fue discriminado por peruano, colombiano o ecuatoriano. X fue discriminado por no tener piernas. Y fue discriminado por no tener pituto que valga ni estar afiliado a un partido político. Z fue discriminado por resentido.

Thursday, November 05, 2009

Cosa profunda por nada


Nada

Que quisiera uno llenar ese mar

De encontrar las miradas

De sonreír

Nada

Comparada con dios

Que camina desierto

Sin armas

Convicción

Y

Nada

Que se ensancha

Agranda al alero

Concurre en silencio

salta del cielo

Del piso

Del alma

Nada

Cuesta

abajo

Lejana

Espesa

Sin sello

Nada

Nada

Nada